15 de diciembre de 2025
Con tecnología híbrida enchufable, tres filas de asientos y un salto notable en diseño y calidad, el DFSK E5 se posiciona como el modelo más ambicioso de la marca en el país. Probamos a fondo este SUV chino que apunta a competir en precio y eficiencia dentro de un segmento cada vez más disputado.
El DFSK E5 confirma una tendencia clara entre los fabricantes chinos: la evolución no llega generación tras generación, sino modelo tras modelo. En este SUV híbrido enchufable se percibe un avance contundente respecto a los anteriores Glory 580 y 500, tanto en diseño como en tecnología, calidad de materiales y propuesta general.
Presentado en Argentina con un precio de 34.500 dólares, el E5 deja de ser el híbrido enchufable más barato del mercado, pero se mantiene competitivo frente a rivales directos y marcas tradicionales, especialmente si se tiene en cuenta su tamaño y configuración de siete plazas.
A simple vista, el DFSK E5 se muestra más compacto y moderno que otros modelos de la marca. La cintura alta le aporta una imagen robusta, mientras que el frente se destaca por el logo iluminado y una firma lumínica full LED que recorre el ancho del vehículo, reforzando su identidad tecnológica.
Con 4.760 mm de largo, 1.865 mm de ancho y 2.785 mm de distancia entre ejes, se posiciona claramente dentro del segmento de los SUV medianos-grandes. El despeje de 180 mm y las llantas de aleación de 18 pulgadas completan un conjunto visual correcto, aunque los neumáticos de perfil bajo condicionan su uso fuera del asfalto.
Puertas adentro es donde el DFSK E5 da el mayor salto. El diseño es más limpio, con mejores materiales y una presentación mucho más cuidada. El tablero integra el instrumental digital de 7 pulgadas y la pantalla multimedia de 12,3 pulgadas, compatibles con Android Auto y Apple CarPlay sin soluciones alternativas.
Las butacas delanteras, revestidas en eco cuero perforado, ofrecen calefacción, ventilación y regulación eléctrica, mientras que la segunda y tercera fila permiten una configuración 7 plazas funcional. El baúl ofrece 542 litros con cinco asientos en uso, cifra que baja a 187 litros con las tres filas desplegadas, dentro de lo esperable para este tipo de vehículo.
En seguridad aparece la principal crítica objetiva. Para un SUV de este tamaño y precio, cuatro airbags resultan escasos. El equipamiento se completa con controles de estabilidad y tracción, ABS, asistencia de frenado, control de descenso, sensores de estacionamiento, cámara trasera, monitoreo de presión de neumáticos e ISOFIX.
Cumple, pero queda por debajo de varios rivales en un apartado clave para el público familiar al que apunta.