10 de junio de 2026
La automotriz china comenzó a utilizar barcos de navieras privadas para abastecer al mercado local. El famoso buque Changzhou fue parte de una acción puntual de lanzamiento.
La llegada del buque Changzhou a la Terminal Zárate en enero de este año marcó un hito para la expansión de BYD en Argentina. La imagen del enorme barco cargado con vehículos de la marca china recorrió medios de todo el país y generó la sensación de que los autos chinos desembarcaban por primera vez en el mercado local.
Sin embargo, la realidad es diferente. Los vehículos fabricados en China llegan a la Argentina desde hace más de una década y media, mientras que el uso de barcos especializados para el transporte automotor es una práctica habitual de la industria global.
Ahora, con una demanda en crecimiento y una red comercial en plena expansión, BYD modificó su estrategia logística y comenzó a utilizar embarcaciones de navieras privadas para garantizar un flujo constante de unidades hacia el país.
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El desembarco del Changzhou en enero tuvo una fuerte repercusión mediática. Se trató de uno de los barcos propios de BYD, una flota que la compañía utiliza para acompañar su desembarco en nuevos mercados internacionales.
La llegada del buque a la Terminal Zárate funcionó como una poderosa herramienta de marketing para reforzar la presencia de la marca en Argentina y mostrar la magnitud de su operación global.
Sin embargo, esta modalidad no forma parte del esquema habitual de abastecimiento de la automotriz. Los barcos propios suelen utilizarse para acciones especiales, mientras que la distribución regular de vehículos se realiza mediante operadores logísticos especializados.

Para mantener el ritmo de entregas, BYD comenzó a contratar servicios de transporte marítimo bajo modalidad RoRo (Roll-On/Roll-Off), el sistema utilizado por la mayoría de las automotrices del mundo.
Este tipo de embarcaciones permite que los vehículos suban y bajen utilizando sus propias ruedas, agilizando significativamente las operaciones de carga y descarga.
Uno de los casos recientes fue el del buque Grande San Paolo, perteneciente a una naviera internacional con base en Italia. La embarcación arribó a la Terminal Zárate transportando distintos modelos de BYD fabricados en China, entre ellos unidades del Dolphin Mini y la pick up Shark.

Los buques RoRo suelen operar con múltiples escalas y transportan vehículos de diferentes fabricantes al mismo tiempo.
En el caso del Grande San Paolo, además de unidades de BYD, también arribaron modelos de Volkswagen producidos en Brasil, como los T-Cross, Nivus y Tera. Incluso fue el barco encargado de trasladar los primeros Mercedes-Benz Unimog U4000 adquiridos por el Ejército Argentino en Alemania.
Esta modalidad permite optimizar costos logísticos y mejorar la eficiencia del transporte internacional, especialmente en mercados donde el volumen de importación aún no justifica el uso permanente de barcos propios.
El cambio de estrategia refleja el crecimiento que viene registrando BYD en Argentina desde su desembarco comercial.
Con una gama cada vez más amplia que incluye vehículos eléctricos, híbridos enchufables y pick ups, la marca necesita garantizar un abastecimiento constante para responder a la demanda del mercado.
Mientras los barcos propios seguirán apareciendo en acciones puntuales de alto impacto, el abastecimiento cotidiano dependerá cada vez más de las grandes navieras internacionales especializadas en transporte automotor.
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Edición Nº 2155 correspondiente al día 10/06/2026 Tel: 11 33 653 179