23 de julio de 2026
Volkswagen volvió a dejar abierta la puerta para desarrollar un SUV con chasis de pick-up basado en la Amarok. La marca ya construyó un prototipo secreto de siete plazas, pero el proyecto quedó congelado por falta de rentabilidad.
La idea de una Volkswagen Amarok SUV vuelve a tomar fuerza. La compañía alemana reconoció que en el pasado desarrolló un prototipo secreto de siete asientos basado en la primera generación de la Amarok, aunque el proyecto nunca llegó a producción por motivos económicos.
El dato fue revelado por directivos de Volkswagen Vehículos Comerciales, que admitieron que la marca sigue interesada en tener un SUV robusto, con chasis de largueros y capacidad para competir contra modelos derivados de pick-ups. El concepto sería similar al de una Ford Everest, una Toyota SW4 o una Isuzu MU-X, según el mercado. Volkswagen Amarok SUV: cómo era el proyecto secreto
La receta era conocida: tomar la base de una pick-up, eliminar la caja de carga, cerrar la carrocería y sumar una tercera fila de asientos. En otras palabras, convertir la Amarok en un SUV familiar de siete plazas, pero con estructura robusta y verdadera capacidad todoterreno.
Según GoAuto, Volkswagen Vehículos Comerciales construyó un prototipo único de una especie de "Amarok wagon" durante la vida comercial de la primera generación de la pick-up. Ese vehículo nunca recibió un nombre definitivo y quedó guardado dentro de la colección interna de la marca. jefe de diseño de Volkswagen Vehículos Comerciales, Albert Kirzinger, ya había mostrado en 2024 un boceto de ese concepto, con una carrocería cerrada y proporciones claramente derivadas de la Amarok. Por qué Volkswagen no fabricó la Amarok SUV
El problema no fue técnico, sino económico. Stefan Mecha, CEO de Volkswagen Vehículos Comerciales, explicó que la marca siempre tuvo interés en extender la gama con un SUV basado en pick-up, pero que el proyecto nunca cerró desde el punto de vista financiero.
El ejecutivo sostuvo que un vehículo de este tipo no puede justificarse para un solo mercado: necesita escala global. Según Chasing Cars, el desarrollo había avanzado lo suficiente como para definir proporciones y concepto general, pero no alcanzó para obtener la aprobación del directorio del Grupo Volkswagen. dificultad está en que estos SUV tienen mucha demanda en países como Australia, Sudáfrica, Tailandia y parte de Sudamérica, pero no son productos masivos en Europa, uno de los mercados clave para Volkswagen.
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El escenario actual es distinto al de aquel prototipo. La Amarok global de segunda generación comparte plataforma con la Ford Ranger y se fabrica junto a ella en Sudáfrica. Esa misma arquitectura también sirve de base para la Ford Everest, el SUV de siete asientos derivado de la Ranger. abre una posibilidad lógica: si Volkswagen y Ford deciden extender su cooperación en una próxima generación, la marca alemana podría desarrollar una variante propia del concepto Everest, pero con diseño, puesta a punto e identidad Volkswagen.
Sin embargo, por ahora no hay nada cerrado. Mecha aclaró que el acuerdo actual con Ford solo incluye la pick-up y no contempla una versión SUV. También señaló que no hay una decisión concreta ni tangible para producir ese modelo. La tercera generación de Amarok cambia el contexto
Volkswagen ya confirmó una nueva generación de Amarok para Sudamérica. El modelo será producido en la planta de General Pacheco, con una inversión de 580 millones de dólares, y estará desarrollado específicamente para la región desde 2027. e dato es clave para Argentina, porque la Amarok es uno de los productos industriales más importantes de Volkswagen en el país. Reuters también informó que la nueva pick-up será desarrollada, diseñada y producida en Sudamérica para atender las necesidades de los clientes de la región. todos modos, eso no significa que una Amarok SUV vaya a fabricarse en Pacheco. Por ahora, lo confirmado es la próxima pick-up regional. El SUV de siete plazas sigue siendo una idea en evaluación dentro de Volkswagen Vehículos Comerciales, sin aprobación de producción ni fecha de lanzamiento.

Además de Ford, Volkswagen evalúa otras posibilidades dentro del propio Grupo, incluidas sus operaciones y asociaciones en China. Según Chasing Cars, una arquitectura de origen chino podría ofrecer desde el inicio motorizaciones híbridas, híbridas enchufables o eléctricas, algo cada vez más importante para mercados con regulaciones de emisiones más estrictas. a alternativa tiene sentido en el contexto actual. Los SUV grandes con chasis de largueros ya no dependen únicamente de motores diésel tradicionales. Marcas chinas como GWM y BYD avanzan con propuestas híbridas y enchufables que combinan capacidad off-road, tecnología y mayor eficiencia.
Para Volkswagen, una Amarok SUV electrificada podría ser una forma de entrar a ese segmento sin quedar atada solamente a una mecánica convencional.
Para Argentina, una Amarok SUV sería un producto muy atractivo desde lo comercial. La pick-up tiene una fuerte identidad local, se produce en Pacheco desde 2010 y acaba de alcanzar las 800.000 unidades fabricadas, según informó Volkswagen. SUV derivado de esa familia podría apuntar a usuarios que buscan siete plazas, buena capacidad de remolque, tracción 4x4 y una imagen más robusta que la de un SUV convencional. En ese terreno, el referente regional más claro es la Toyota SW4, producida en Zárate sobre la base de la Hilux.
Sin embargo, no hay confirmación oficial para Argentina. Tampoco está definido si un eventual proyecto global tendría relación directa con la Amarok regional que Volkswagen fabricará en Pacheco desde 2027. Hoy, la posibilidad existe como idea de producto, no como lanzamiento aprobado.
Lo más atractivo de una Amarok SUV es que Volkswagen podría entrar en un segmento donde hoy no tiene un rival directo. La marca cuenta con SUV familiares, pero no con un modelo de siete plazas con chasis de largueros, orientación off-road y base de pick-up.
También sería una forma de aprovechar la reputación de la Amarok. En Argentina y otros mercados de la región, el nombre ya tiene peso propio y una comunidad de usuarios muy fuerte. Llevar esa identidad a un SUV grande podría tener lógica comercial.
El principal obstáculo sigue siendo el mismo de siempre: la rentabilidad. Un SUV de este tipo necesita volumen suficiente para justificar desarrollo, ingeniería, homologación y producción.
Además, Volkswagen debería definir muy bien su posicionamiento. Si queda demasiado caro, competiría contra SUV premium o todoterreno más establecidos. Si queda demasiado cerca de una pick-up Amarok, podría canibalizar parte de sus ventas.
También hay una duda industrial: no está claro si convendría hacerlo sobre una plataforma Ford, una arquitectura china o una base propia para Sudamérica. Cada camino implica costos, tiempos y riesgos distintos.
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Edición Nº 2198 correspondiente al día 23/07/2026 Tel: 11 33 653 179