14 de septiembre de 2026
Un relevamiento detectó que más de la mitad de los conductores observados omitió señalizar los cambios de carril. Sin embargo, esa conducta no permite afirmar por sí sola que una persona sea egocéntrica.
No usar la luz de giro es una infracción y una conducta riesgosa porque impide que los demás usuarios anticipen una maniobra. Aunque algunos especialistas la vinculan con falta de consideración hacia terceros, no existe evidencia suficiente para diagnosticar un tipo de personalidad únicamente por este comportamiento.
El Observatorio Vial 2024, elaborado por Autopistas del Sol y Autopistas del Oeste, registró un uso deficiente de las luces intermitentes durante los cambios de carril. Según el relevamiento, el 54% de los conductores observados en Autopistas del Sol y el 58% en Autopistas del Oeste no realizó la señal correspondiente. Son porcentajes cercanos al 60%, pero corresponden a esas trazas y no necesariamente representan a todos los automovilistas del país. Los resultados también fueron difundidos por medios de la zona norte bonaerense.
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Omitir sistemáticamente una señal que protege a los demás puede interpretarse como una conducta poco empática o centrada en la propia conveniencia. Sin embargo, no alcanza para asegurar que el conductor sea egocéntrico, impulsivo o tenga una determinada personalidad. Para sostener una conclusión psicológica de ese tipo sería necesario un estudio que evaluara a los participantes mediante instrumentos validados y relacionara esos resultados con su comportamiento real al volante.

Las explicaciones más frecuentes son la distracción, la falta de hábito y la falsa percepción de que señalizar resulta innecesario cuando aparentemente no hay nadie cerca. También puede aparecer un exceso de confianza: el conductor supone que controló todo el entorno, aunque podría no haber detectado una moto, una bicicleta, un peatón u otro vehículo ubicado en un punto ciego. Con la repetición, tanto usar como omitir el guiño puede convertirse en una respuesta automática.

La obligación no está contemplada de manera general en el artículo 42, inciso f, como indica el texto original: ese apartado utiliza la luz izquierda para advertir que no resulta conveniente un adelantamiento. Para los giros, el artículo 43 exige señalizar anticipadamente y mantener la advertencia hasta completar la maniobra; en las vías multicarril, el artículo 45, inciso c, obliga a indicar previamente cualquier cambio de carril. El texto completo puede consultarse en la Ley Nacional de Tránsito 24.449.
El guiño debe activarse con suficiente anticipación antes de girar, cambiar de carril, incorporarse a una vía o salir de ella, y mantenerse hasta finalizar el desplazamiento. Señalizar no concede prioridad ni reemplaza la obligación de observar los espejos y el punto ciego: solamente comunica una intención. Su utilización resulta especialmente importante frente a motociclistas y ciclistas, aunque tampoco habilita a estos usuarios a circular de manera indebida entre carriles.
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