16 de septiembre de 2026
Probamos el Dongfeng Huge HEV en la ciudad de Buenos Aires y nos llevamos una de las mejores sorpresas del segmento: equipamiento premium, un comportamiento de manejo distintivo y una relación precio-calidad que no es habitual encontrar entre los SUV híbridos que hoy compiten en Argentina.
Dongfeng completó su desembarco en el país con tres modelos electrificados de la mano de Famly, su importador local: el Box 100% eléctrico, el Mage HEV y el Huge HEV, el SUV insignia de la marca que tuvimos la oportunidad de manejar. Me subí a este auto con las expectativas propias de quien ya probó decenas de SUV híbridos en este rango de precio: uno tiende a anticipar concesiones, materiales resueltos con lo justo, un equipamiento recortado para cerrar números. Con el Dongfeng Huge HEV no fue así. La terminación en cuero se extiende a todos los asientos, con regulación eléctrica, techo panorámico y una consola dominada por pantallas y comandos de última generación. Es un nivel de equipamiento que hoy resulta difícil de encontrar en otro SUV del mismo segmento y a un precio similar en el mercado argentino, y esa primera impresión marca el tono de toda la prueba. No es casual: la marca viene apostando fuerte a diferenciarse por equipamiento antes que por marca instalada, una estrategia habitual entre las terminales chinas que buscan ganar terreno rápido en mercados como el argentino.
Ya en movimiento, hay un rasgo del comportamiento dinámico del Huge HEV que se percibe de inmediato: al soltar el acelerador, el auto retiene marcha con una intensidad mayor a la habitual, generando una desaceleración más pronunciada que la de un SUV convencional. Es un comportamiento característico de los sistemas híbridos con regeneración de energía: al levantar el pie, el motor eléctrico empieza a frenar el vehículo mientras recupera energía y la devuelve a la batería, en lugar de perderla en forma de calor como ocurre en un auto a combustión tradicional. En este modelo se siente particularmente presente, hasta el punto de convertirse en una seña de identidad del manejo. Una vez que uno se acostumbra, deja de ser una curiosidad y pasa a integrarse como parte natural de la conducción, con un control de velocidad más intuitivo en el tránsito urbano, algo que en el uso diario en ciudad -con el ida y vuelta constante de semáforos y embotellamientos- termina siendo una ventaja concreta más que un simple detalle técnico.
A esto se suma la potencia combinada del sistema híbrido, que en el Huge HEV es notablemente superior a la de otros SUV de su categoría: una arrancada que responde con autoridad apenas se pisa el acelerador, sin la demora que uno podría esperar de un auto de este porte. Es una de esas cosas que, hasta que no se prueban, cuesta creer con solo mirar una ficha técnica.
El apartado tecnológico refuerza la sensación de estar frente a un auto por encima de su categoría. La iluminación, tanto interior como exterior, tiene una ejecución cuidada que no pasa desapercibida: el Dongfeng Huge HEV genera miradas en la calle, algo poco habitual para una marca que recién empieza a instalarse en el mercado local y que todavía no cuenta con el reconocimiento de otras terminales chinas ya asentadas en la Argentina, como BYD o Chery. Sumado a las pantallas y a los comandos digitales, el conjunto construye una experiencia de a bordo que se siente más cercana a un segmento superior que a su propio posicionamiento de precio.
Vale la pena mencionar que, pese a todo este equipamiento, el Huge HEV no viene de fábrica con Android Auto ni Apple CarPlay integrados, algo que hoy varios competidores directos sí ofrecen de serie. Es el único punto que empaña, aunque sea parcialmente, una propuesta que en todo lo demás se siente completa y bien pensada para el usuario argentino.
Más allá de la experiencia de manejo, hay un factor que potencia todavía más esta opinión: Dongfeng aplicó recientemente un ajuste de precios agresivo en toda su gama electrificada, que llevó al Huge HEV a un valor de USD 33.990, muy por debajo de lo que uno esperaría para el nivel de equipamiento que ofrece. Esa combinación de equipamiento premium, comportamiento dinámico distintivo y un precio ajustado es la que termina de inclinar la balanza a favor de este SUV frente a otras alternativas del segmento.
El balance, tras la prueba, es claramente positivo. El Huge HEV combina un comportamiento dinámico con carácter propio, un nivel de confort que sostiene la experiencia de principio a fin y un equipamiento que juega a favor en la comparación directa con sus competidores. No es un SUV que simplemente cumpla con lo esperado: es de los que dejan ganas de seguir al volante un rato más, y eso, en un segmento tan disputado como el de los híbridos en Argentina, es un mérito que vale la pena destacar.
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