25 de mayo de 2026
El Citroën Basalt llegó a la Argentina con una propuesta clara: SUV coupé, diseño llamativo y precio accesible. Sobre el papel suena bien. Pero cuando se profundiza en los números, los materiales y especialmente los resultados de seguridad, el panorama se complica bastante.
Un proyecto pensado para abaratar, no para innovar
El Basalt nace del llamado Proyecto C-Cubo, un programa presentado en 2022 específicamente para "países emergentes". Junto al C3 y al C3 Aircross, los tres comparten plataforma, motorización y -aunque guardan cierto parecido con los Citroën europeos- fueron desarrollados con estándares de calidad pensados para la región. Dicho más claro: Citroën decidió que Latinoamérica merece un producto diferente. Diferente hacia abajo.
La propia marca reconoció que con este proyecto priorizó el crecimiento en volumen por sobre los atributos tecnológicos y de vanguardia que históricamente definieron su identidad. El resultado: más unidades vendidas, pero a costa de resignar todo lo que hacía especial a Citroën. Una marca que alguna vez fue sinónimo de rupturismo e innovación hoy compite en el segmento de acceso contra chinos y brasileños. El tiempo dirá si fue un buen negocio.
Cero estrellas en seguridad: el número que lo condena
Este es el punto más difícil de ignorar. Latin NCAP -el organismo que evalúa la seguridad de los autos en la región- le otorgó cero estrellas. No una. No dos. Cero.
Los números concretos: 39% de protección para el ocupante adulto, 58% para el infantil, 53% para peatones y apenas 35% en sistemas de asistencia a la seguridad. En la prueba de choque frontal, el Basalt mostró una estructura inestable con un refuerzo asimétrico: presente del lado del conductor, ausente del lado del acompañante. Como si el pasajero fuera opcional.
Para colmo, el auto ni siquiera pudo ser evaluado en el impacto lateral de poste porque no tiene airbags de cortina. Resultado directo: cero puntos en esa categoría, sin posibilidad de sumar.
Ahora viene el detalle que más duele: el mismo Basalt que se fabrica en India incluye seis airbags de serie. El que se vende en Argentina lleva cuatro. Misma plataforma, misma marca, distinto nivel de vida que se considera aceptable para cada mercado.
El secretario general de Latin NCAP no se guardó nada: "Para Stellantis, la vida de los consumidores de América Latina no importa tanto como la de los de India." Fuerte. Y difícil de rebatir mirando los números.
El diseño que divide aguas
En lo estético, el Basalt genera reacciones fuertes. Hay quienes lo ven como el auto más interesante del segmento B, y quienes directamente no entienden qué está mirando. Su silueta fastback lo diferencia de todo lo que tiene alrededor, pero esa misma rareza tiene un costo funcional concreto: la visibilidad trasera es limitada. Para maniobrar en ciudad o estacionar de noche, no es un detalle menor.
El veredicto
El Basalt tiene cosas a favor: precio competitivo, diseño que no pasa desapercibido y consumo eficiente para el día a día. Pero hay una contradicción que no se puede ignorar: es un auto pensado para familias, y es precisamente ahí donde flaquea más.
Lo más preocupante no es solo el resultado del crash test, sino que Stellantis confirmó que no planea mejoras en la seguridad del modelo. Lo que ves hoy es lo que vas a tener en cinco años.
Si el presupuesto es la única variable, el Basalt entra en la conversación. Pero si hay algo de margen para comparar, vale la pena tomarse el tiempo antes de firmar. A veces lo más barato no es lo más conveniente.
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Edición Nº 2139 correspondiente al día 25/05/2026 Tel: 11 33 653 179