5 de junio de 2026
Muchos conductores lo ven todos los días pero no saben exactamente qué función cumple. Cuándo conviene usarlo y en qué situaciones puede ayudarte a salir de un problema.
Los autos modernos incorporan cada vez más sistemas electrónicos destinados a mejorar la seguridad y el comportamiento dinámico. Sin embargo, no todos los conductores conocen la función de algunos botones que aparecen en el tablero.
Uno de los más comunes es el del control de tracción, identificado generalmente con el dibujo de un auto dejando huellas de derrape. Aunque suele pasar desapercibido, este sistema puede marcar una gran diferencia cuando las condiciones del camino son complicadas.
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El control de tracción es una tecnología diseñada para evitar que las ruedas motrices pierdan adherencia al acelerar.
Su función principal es detectar cuándo una rueda comienza a patinar y reducir automáticamente la potencia del motor o aplicar frenado selectivo para recuperar el agarre.
Este sistema trabaja junto al control de estabilidad y permite mejorar la seguridad en situaciones donde el pavimento ofrece poca adherencia.
Por ejemplo:

En la mayoría de los vehículos modernos, el control de tracción permanece activado de forma automática cada vez que se enciende el motor.
El botón ubicado en el tablero no sirve para activarlo, sino para desactivarlo temporalmente.
Cuando el conductor lo presiona, el sistema deja de intervenir sobre el motor y las ruedas pueden girar con mayor libertad.
Por eso, aunque muchos creen que debe utilizarse constantemente, en realidad está pensado para situaciones muy específicas.

Existen algunos escenarios donde el patinamiento controlado de las ruedas puede ayudar a recuperar movimiento.
Los especialistas recomiendan desactivarlo cuando:
En estos casos, permitir un pequeño deslizamiento de las ruedas puede ayudar al auto a salir de la situación.
Durante la conducción cotidiana, el control de tracción debe permanecer activado.
Deshabilitarlo en condiciones normales puede aumentar el riesgo de perder adherencia al acelerar, especialmente en días de lluvia o sobre superficies resbaladizas.
Además, muchos sistemas modernos de seguridad trabajan en conjunto con el control de tracción, por lo que desconectarlo puede afectar parcialmente el comportamiento general del vehículo.

Aunque suele ser uno de los botones menos utilizados del tablero, el control de tracción cumple una función clave en la seguridad activa.
Su trabajo pasa desapercibido la mayor parte del tiempo porque interviene automáticamente cuando detecta una pérdida de adherencia.
Conocer cuándo conviene mantenerlo activado y en qué situaciones excepcionales puede desactivarse permite aprovechar mejor la tecnología disponible y conducir de manera más segura en cualquier tipo de terreno.
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Edición Nº 2150 correspondiente al día 05/06/2026 Tel: 11 33 653 179