Con algunos cambios en la forma de manejar y en el mantenimiento del vehículo, es posible reducir el consumo de nafta y cuidar el bolsillo.
¿Prender el aire o bajar los vidrios? La respuesta depende de la velocidad y del impacto aerodinámico en el consumo.
Entre 90 y 100 km/h está el punto justo para ahorrar combustible sin perder tiempo ni seguridad.