28 de mayo de 2026
Japan busca avanzar en un acuerdo comercial con el Mercosur y la industria automotriz aparece como uno de los sectores clave. La posible baja de aranceles podría impactar sobre marcas como Toyota, Honda y Nissan.
La posibilidad de un acuerdo comercial entre Japan y el Mercosur comenzó a ganar fuerza y podría modificar el escenario de la industria automotriz en la región.
El gobierno japonés busca avanzar en un Acuerdo de Asociación Económica (EPA) con Sudamérica para mejorar el acceso a recursos estratégicos y, al mismo tiempo, reducir las barreras comerciales que hoy afectan a sus fabricantes de autos.
Según trascendió en medios económicos japoneses, la primera ministra Sanae Takaichi intentará impulsar formalmente las negociaciones durante la próxima cumbre del G7 junto al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.
La industria automotriz aparece como uno de los sectores más interesados en avanzar con el acuerdo entre Japan y el Mercosur.
Actualmente, los vehículos japoneses pagan fuertes aranceles para ingresar a países como Argentina y Brasil. Eso afecta directamente la competitividad de fabricantes como:
Mientras tanto, el reciente acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea podría beneficiar a grupos europeos como:
Eso encendió alarmas en Japón, donde consideran que podrían quedar en desventaja frente a los fabricantes europeos si no avanzan rápidamente con un tratado similar.

Si las negociaciones prosperan, uno de los principales cambios sería una reducción gradual de aranceles para vehículos y autopartes.
Eso podría:
Para Argentina, además, aparece otro factor clave: el litio.
Japan busca garantizar acceso a minerales críticos vinculados a la electrificación y la transición energética, y Argentina se transformó en uno de los actores estratégicos por sus reservas de litio.
Ese escenario podría favorecer proyectos vinculados a:

El posible acuerdo entre Japan y el Mercosur aparece como uno de los movimientos comerciales más relevantes para la industria automotriz sudamericana de los próximos años.
Más allá de la cuestión energética, el objetivo de fondo es claro: evitar que los fabricantes japoneses pierdan competitividad frente a Europa y China en una región donde históricamente tuvieron fuerte presencia.
Para Argentina, el impacto podría sentirse tanto en el mercado automotor como en nuevas inversiones vinculadas a la movilidad eléctrica y la producción industrial.
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Edición Nº 2142 correspondiente al día 28/05/2026 Tel: 11 33 653 179