9 de febrero de 2026
En medio del fuerte reclamo de Audi, Ferrari, Honda y Red Bull por una presunta ventaja técnica del motor Mercedes-Benz, la FIA no tendría margen para aplicar cambios antes de la homologación definitiva. El calendario juega a favor de la marca alemana y también de Alpine, su socio estratégico.
La Fórmula 1 volvió a mostrar que, además de correr en pista, se define en escritorios y comités técnicos. En los últimos días, Alpine quedó en el centro de la escena tras conocerse versiones que apuntaban a un posible cambio reglamentario impulsado por la FIA, vinculado al método de medición de la relación de compresión de los motores 2026.
El foco del conflicto es Mercedes-Benz, acusada por otros fabricantes de haber encontrado una solución técnica que le permitiría aumentar la compresión del motor en condiciones de alta temperatura, para luego cumplir con los valores reglamentarios cuando la unidad es medida en frío.
El tema tomó estado público luego de una publicación del diario italiano Corriere dello Sport, que aseguraba que la FIA, la FOM y varios motoristas ya habían avanzado en un acuerdo para modificar el criterio de medición.
Sin embargo, esa versión fue rápidamente puesta en duda. El periodista Jonathan Noble, en The Race, aportó información clave: la FIA mantuvo dos reuniones técnicas la semana pasada -una con especialistas y otra con el Comité Asesor de Unidades de Potencia (PUAC)-, pero no hubo consenso para avanzar en una modificación inmediata.
Según fuentes citadas por Noble, el supuesto acuerdo entre FIA, FOM y los equipos reclamantes no existe en los términos publicados por la prensa italiana. Esto descomprime, al menos por ahora, la tensión reglamentaria alrededor del motor Mercedes.

Del otro lado de la mesa están Audi, Ferrari, Honda y Red Bull, que inicialmente compartían el reclamo técnico. En el caso de Red Bull, el giro de postura se dio tras comprobar que la solución aplicada no le generaba el mismo beneficio que a Mercedes.
Este grupo buscaría presentar una nueva propuesta formal para que la compresión sea medida en caliente, con la intención de que el PUAC la someta a votación. El objetivo es claro: que una eventual modificación entre en vigencia antes del Gran Premio de Australia, programado para el 8 de marzo.
Desde el punto de vista político, los equipos consideran que cuentan con una mayoría relevante -cuatro de los cinco motoristas-, aunque aún necesitan el aval de la FIA, presidida por Mohamed Ben Sulayem, y de la FOM.
Más allá de las presiones, el calendario juega a favor de Mercedes-Benz. Los motores de la temporada 2026 deben quedar homologados de manera definitiva el 1 de marzo, lo que deja un margen muy reducido para introducir cambios técnicos de fondo.
En ese contexto, una modificación de último momento no solo sería compleja desde lo reglamentario, sino que también sentaría un precedente delicado para la estabilidad del nuevo reglamento técnico.
Para Alpine, socio estratégico de Mercedes en esta nueva era de la Fórmula 1, la noticia representa un alivio clave: la continuidad del marco actual le permite planificar sin sobresaltos en una temporada donde la transición técnica será determinante.

Puertas adentro del paddock, la lectura es clara: aunque el reclamo siga vigente, no habría margen político ni técnico para forzar un volantazo en el corto plazo. La posibilidad de una nueva normativa específica sobre este punto recién podría tomar forma a partir de 2027, una vez evaluado el impacto real de las unidades de potencia 2026 en pista.
Mientras tanto, Mercedes gana tiempo, Alpine respira y la Fórmula 1 confirma, una vez más, que la batalla por la ventaja comienza mucho antes de que se apague el semáforo.
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.

Edición Nº 2034 correspondiente al día 09/02/2026 Domicilio comercial: Av corrientes 1464, Oficina 901, CABA | Tel: 11 31 839 388