8 de mayo de 2026
Muchos conductores la ven encenderse y no saben si deben preocuparse. Se trata de una de las alertas electrónicas más importantes del auto y puede advertir desde una intervención normal del sistema hasta una falla que requiere revisión inmediata.
Entre todos ellos, hay uno que suele llamar especialmente la atención: el ícono de un auto con líneas onduladas o en movimiento irregular, una señal que muchos confunden con un problema grave.
En realidad, se trata del indicador del control de tracción y estabilidad, uno de los sistemas de seguridad activa más importantes que incorporan los vehículos actuales.
La clave está en entender cómo se enciende y durante cuánto tiempo permanece activo.
Porque no siempre significa una falla.
Ese testigo corresponde al sistema conocido como:
Su función principal es evitar que las ruedas pierdan adherencia cuando el vehículo circula sobre superficies complicadas.
Por ejemplo:
El sistema monitorea constantemente la velocidad de giro de cada rueda mediante sensores.
Cuando detecta que alguna pierde adherencia, interviene automáticamente.
Puede hacerlo de dos formas:
El objetivo es recuperar estabilidad y mantener el control del vehículo.

Este es el punto que muchos desconocen.
Cuando la luz parpadea por unos segundos, generalmente no hay ningún problema.
De hecho, significa exactamente lo contrario.
El sistema está actuando.
Es decir:
Detectó pérdida de adherencia y está corrigiendo la situación.
Es algo completamente normal cuando:
En estos casos, no hace falta hacer nada.

La situación cambia cuando el testigo queda encendido de forma permanente.
Eso puede indicar diferentes escenarios.
Muchos autos tienen un botón para desconectar el control de tracción.
Puede haberse presionado accidentalmente.
La solución es simple:
Volver a activarlo.
Si la luz se apaga, problema resuelto.
Aunque muchos conductores ni siquiera saben que existe ese botón, hay situaciones puntuales donde desactivarlo puede tener sentido.
Por ejemplo:
En esas maniobras, permitir cierto patinamiento puede ayudar.
Pero una vez resuelto, hay que volver a activarlo.
Circular sin asistencia electrónica, especialmente con lluvia, aumenta el riesgo de pérdida de control.
Si el sistema está activado pero la luz sigue fija, puede tratarse de una falla.
Las más comunes son:
Es uno de los problemas más habituales.
Puede deberse a:
En muchos casos se resuelve con una simple revisión.
Una batería baja o conexiones deficientes pueden alterar el funcionamiento.
Los autos modernos dependen cada vez más de la estabilidad eléctrica.
Una pequeña caída de tensión puede generar alertas erráticas.
El control de tracción trabaja integrado con el sistema ABS.
Si ambos comparten problema, la situación merece atención inmediata.

Acá cambia el panorama.
Si junto al testigo de control de tracción aparece la alerta de ABS, la falla puede ser más seria.
Esto puede comprometer:
En ese caso, lo recomendable es llevar el auto al taller cuanto antes.
No significa que el vehículo vaya a quedarse detenido.
Pero sí que perdió parte de sus asistencias de seguridad.
COMPARTE TU OPINION | DEJANOS UN COMENTARIO
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales.

Edición Nº 2123 correspondiente al día 09/05/2026 Domicilio comercial: Av corrientes 1464, Oficina 901, CABA | Tel: 11 31 839 388